lunes, 2 de mayo de 2011

protección vegetal

Perdida en las cavilaciones que me permito mientras riego mis bellísimas plantas, me di cuenta hoy de que mi vecino me miraba fijamente desde el umbral de su puerta de servicio.

Aclaremos esto: no es que el vecino sea joven y guapo y viva en el depto del frente. No señores. Es un señor de más de 60 y me mira a menos de dos metros de distancia, desde su logia contigua a mi terraza.

Cuando vio que lo vi desvió la vista y luego de un impecable buenos días de mi parte, comentó algo sobre el clima y las labores domésticas.Así, que para mandar el mensaje de "te caché viejo sapo", con la ayuda de mis hermanas Luzma e Isa, creamos la cortina vegetal de la foto.

¿Cómo? Fácil y gratis, puro reciclaje.


La idea: adaptación del siguiente envío de mi prima Ale -->

Las botellas: desde que llegué a este edificio no boto los envases de vidrio que consumo, es más, hasta recojo las botellas de vidrio interesantes que botan mis vecinos cuando doy con alguna. Hoy, además, fuimos con la Luzma al depósito de vidrio del primer piso y sacamos varias más de whisky, perfume, pisco con cóndores, jugos naturales, conservas, etc y las subimos sigilosamente al piso doce.

Las plantas: hace hará un mes descubrí extrañada que las hojas de laurel de flor que había puesto en mi florero no se morían. Las había podado del jardín común del edificio procurando cortar aquellas más escondidas, las menos evidentes. Después de un par de semanas, decidí botarlas junto con las demás flores desmayadas pero observé mejor y las hojas de laurel insistían en el verde. ¡¡¡Ahí capté que la razón de su lozanía era que habían desarrollado unas espléndidas raíces!!! Así que ahora me dispongo a generar un criadero.

Para crear la cortina vegetal, corté quince ramas de laurel, las planté en los contenedores reciclados y logré el efecto deseado a punta de recursos ingeniosos y no de recursos monetarios. Ahora espero las raíces de las nuevas plantas. Las del florero ya echaron hojas nuevas y un nuevo botón figura a punto de abrir. ¡Totalmente resurrectivo!


PS: reflexiones asociadas a este post:

a)Pienso que Ulises de la Odisea aparece en las traducciones al español como "el de los mil recursos" o alternativamente, "el de los mil ingenios". ¡Y pensar que hay generaciones y generaciones de sujetos aprendidendo que los recursos son limitados! Cuando el recurso number one es infinito...

b)Uno de los mitos de las metamorfosis es el de Dafne y Apolo, en que por escapar del dios griego la ninfa se transforma en laurel... por suerte no es dios griego el vecino, ahí si que me las veo verdes!


sábado, 19 de febrero de 2011

Mi propio sánguche


Confieso que cuando me enteré por la prensa de que el Presidente había inventado su propio sándwich una parte de mi sangre Barros-Jarpa se sintió indignada. ¡Un sánguche no se inventa así no más! –autoprotesté. Toda la gracia del aliado está en que los maestros del Club de la Unión le pusieron el nombre del ministro, para distinguirlo del Barros-Luco que era más lento de preparar. Rápido, sin pretensiones, en algo el aliado jamón - queso revelaba la mentalidad liberal y moderna del Tata Ernesto (supongo).

Pero en fin. Siguiendo con el pan presidencial, la mezcla de salmón, queso crema y rúcula me pareció fácil para los sofisticados paladares de hoy. Fome. Cool sin onda, en resumen. Para ese nivel de cargo, esperaba algo más… poderoso. Pero, reconsiderando mi inicial reacción, pensé que me saldría fácil usar parte de la herencia sandwichística de mi antepasado para lograr una creación por mi cuenta. Aunque no sea reconocido más allá de los muros de mi departamento-me dije- si bastan tres ingredientes, ¡cualquiera lo logra!

Eso fue mientras leía el diario.

Una semana después, ante el apuro de salir temprano rumbo a la V norte, no tuve más alternativa que inventar algo para no morir de hambre en el trayecto. Nariz adentro en mi despoblado refri encontré media palta boca abajo, un ají ya seco, un resto de camarones congelados y mayonesa (que nunca falta). Y ahí lo vi: me acordé del Presi y me di cuenta de que ESTA era la oportunidad para crear mi propio, personal y glorioso sánguche de autor. Por ver si sale de los límites de mi cocina , las instrucciones de preparación van abajo. Le falta el nombre. Pensé en camarón-paltón, pero me sonó ochentero. ¿Alguna sugerencia?

Ingredientes

  • 1 pan pita integral
  • ½ palta madura
  • 2 cucharadas de camarones congelados (pelados y cocidos).
  • 1 cucharadita de ají verde en cuadritos.
  • 1 cucharada de mayonesa

Instrucciones

  1. 1. Tome los camarones congelados y póngalos en agua para que se descongelen.
  2. 2. Tome el pan pita integral y póngalo en el microondas por 1 minuto al máximo de potencia. Se sorprenderá al ver que se infla como un platillo volador. Manéjese con cuidado al sacarlo, alcanza temperaturas extremas.
  3. 3. Corte una abertura en el pan pita introduciendo un cuchillo dentado- por uno de los extremos. Abra el orificio y haga espacio para introducir el relleno, transformado el pan en un receptáculo. Este atento a hacerlo rápido antes de que el pan se endurezca.
  4. 4. Tome una palta madura y corte unos cuatro gajos gruesos, quíteles la piel.
  5. 5. Escurra el agua de los camarones y apriételos un poco para que suelten todo el líquido.
  6. 6. Corte el ají en trozos pequeños. Modere la cantidad dependiendo del picor y gusto.
  7. 7. Arme el sánguche. Aquí, una alternativa es untar de mayonesa las paredes, agregar la palta en gajos y repartir los camarones y el ají por ambos lados del pan. Otra opción es juntar todos los ingredientes previamente en un recipiente y rellenar luego el pan pita con la mezcla. En cualquier caso, queda de pelos. Lo firma una empleada fiscal, en su versión propia de la nueva forma de cocinar.